Miércoles, 13 de mayo de 2026 · Edición Rancagua · Año XXIX · Nº 5.247 · Rancagua 22° · Despejado
Diario de la Región de O'Higgins Edición digital · Actualizado a las 12:14 a. m. h www.eltipografo.cl
Última hora

12:32 h Gobierno regional anuncia plan de emergencia hídrica para Cachapoal y Colchagua.

Portada/Columnas de Opinión/Innovación social para una inclusión real
Columnas de Opinión

Innovación social para una inclusión real

Entregar oportunidades reales de participación sociolaboral no solo es una necesidad, sino también una responsabilidad colectiva.

En la Región de O’Higgins, miles de personas viven con discapacidad física y/o psicosocial, enfrentando diariamente barreras que dificultan su acceso al trabajo, la participación social y el desarrollo autónomo. Según el Servicio Nacional de la Discapacidad, el 12% de la población adulta de la región presenta algún grado de discapacidad, cifra superior al promedio nacional, una realidad que nos invita a reflexionar sobre cómo generar entornos más inclusivos y accesibles para todos.

Entregar oportunidades reales de participación sociolaboral no solo es una necesidad, sino también una responsabilidad colectiva. Generar espacios donde las personas puedan desarrollar habilidades, emprender y trabajar de manera colaborativa permite avanzar hacia comunidades más equitativas y sostenibles. En este contexto, las cooperativas inclusivas se han transformado en una herramienta concreta para promover la autonomía, fortalecer redes y abrir nuevas posibilidades para quienes históricamente han enfrentado mayores barreras.

Desde la Universidad de O’Higgins, este desafío ha sido abordado a través de la innovación social y el trabajo con cooperativas inclusivas. Desde el año 2018 a la fecha, el grupo CISMA, liderado por la Dra. Soledad Burrone, ha acompañado a más de 60 agrupaciones y más de 200 participantes de distintos territorios del país, mediante financiamiento del GORE O’Higgins y SENADIS. Este trabajo ha promovido organizaciones formadas por grupos mixtos, donde personas con y sin discapacidad se integran y colaboran activamente, fortaleciendo su desarrollo y permanencia en el tiempo.

En este contexto, las cooperativas inclusivas se enmarcan en un modelo de economía social y solidaria, donde el trabajo colectivo, la colaboración y la corresponsabilidad son pilares fundamentales. Este enfoque no solo busca generar ingresos, sino también fortalecer la autonomía de las personas, promover la participación activa y construir redes de apoyo que permitan sostener las iniciativas en el tiempo, generando valor económico y social para las comunidades.

Porque innovar no siempre significa crear nuevas tecnologías, sino también construir nuevas oportunidades para que más personas puedan participar y desarrollarse en comunidad.

Etiquetas: Columna de Opinión
María Alejandra Cuevas
María Alejandra Cuevas

Periodista de El Tipógrafo. Ver más artículos →